Una isla en la cocina no siempre es una buena solución. Suarco en «Arquitectura y Diseño». 9 de Junio de 2026)

El artículo recoge la opinión de Rubén Rodríguez, director de Suarco, sobre uno de los elementos más deseados en las reformas actuales: las islas de cocina. Su principal recomendación es que instalar una isla no siempre es la mejor solución y que el éxito de este elemento depende mucho más de la funcionalidad que de la estética.

Según el experto, el error más habitual es querer incorporar una isla porque está de moda o porque aparece en revistas y redes sociales, sin analizar previamente si el espacio disponible realmente la necesita o la permite. Rodríguez insiste en que antes de decidir instalar una isla es fundamental estudiar las zonas de paso, la forma en que se utiliza la cocina y cuántas personas la usan habitualmente.

Cuándo usar o no usar una isla en tu cocina

El diseñador explica que una isla debe mejorar la experiencia diaria dentro de la cocina, no complicarla. Para ello, es imprescindible garantizar una circulación cómoda alrededor de la misma.

  • Cuando el espacio es insuficiente, una isla puede dificultar la apertura de cajones y electrodomésticos, generar recorridos incómodos y reducir la funcionalidad general de la estancia.

Otro aspecto clave es definir qué función tendrá la isla. No todas sirven para lo mismo: algunas se diseñan como superficie de trabajo adicional, otras integran la placa de cocción o el fregadero, mientras que otras funcionan como espacio social para desayunar, comer o reunirse con familiares y amigos.

  • Según Rodríguez, la decisión debe responder a las necesidades reales de cada hogar y no a criterios puramente decorativos.

Factores a tener en cuenta para usar una isla en la cocina

El artículo también destaca que el tamaño de la cocina no es el único factor determinante.

  • Hay cocinas medianas donde una isla funciona perfectamente y otras más grandes donde una mala distribución puede hacer que resulte incómoda.
  • La clave está en planificar correctamente la relación entre las distintas zonas de trabajo y garantizar una circulación fluida.
  • Además, el experto recuerda que muchas veces una península o una distribución alternativa puede ofrecer las mismas ventajas que una isla ocupando menos espacio y mejorando la ergonomía de la cocina.

En conclusión, el artículo defiende que una isla de cocina no debe considerarse un elemento imprescindible en todas las reformas. Para Rubén Rodríguez, lo importante no es tener una isla, sino diseñar una cocina adaptada a la forma de vivir de cada familia. Antes de incorporarla, es necesario analizar la distribución, las zonas de paso, los hábitos de uso y las necesidades de almacenamiento para garantizar que aporte comodidad y funcionalidad a largo plazo.

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Puedes leer el artículo completo pinchando en la imagen. Artículo publicado en Arquitectura y Diseño el 9 de junio de 2026.

Suarco en la revista Arquitectura y Diseño el 9 de junio 2026